No fue una demostración estática ni una vuelta en circuito cerrado.
No fue una demostración estática ni una vuelta en circuito cerrado. Un camión con célula de combustible de hidrógeno cargó una cegonheira (la carreta de varios pisos que transporta autos) con vehículos electrificados, atravesó São Paulo y completó la entrega. Es la primera vez que el hidrógeno se usa para mover carga real en América Latina.
Un paso concreto en la descarbonización del transporte pesado
La operación la llevó a cabo GWM Hydrogen, la división de la marca china dedicada a esta tecnología. El vehículo partió desde el Instituto de Pesquisas Tecnológicas (IPT), en la Cidade Universitária de la USP, y llegó hasta el Autódromo de Interlagos, donde quedó en exhibición durante el Festival de Interlagos. La carga, como no podía ser de otra manera, fueron autos y SUVs electrificados de la propia GWM.
El recorrido es corto si se lo compara con una ruta de larga distancia, pero el hito no es la distancia. Es que por primera vez en la región un camión de hidrógeno cumplió una función productiva real: cargar, trasladar y entregar mercadería. Hasta acá, este tipo de vehículos solo había aparecido en ferias o en pruebas controladas.
Cómo es el camión a hidrógeno de GWM
El vehículo que protagonizó la operación es un FCEV (Fuel Cell Electric Vehicle). A diferencia de un eléctrico puro, la electricidad no sale solo de la batería, sino que se genera a bordo en una célula de combustible que combina hidrógeno y oxígeno. El único subproducto de ese proceso químico es vapor de agua, así que el escape no emite material particulado ni dióxido de carbono.
FUENTE: TM TRANSPORTE MUNDIAL – POR ARIEL DI STÉFANO